El Pico Duarte
El Pico Duarte y la Pelona son dos picos mellizos. Según algunas hojas topográficas vigentes los dos picos tienen la misma altura de 3087 msnm, sin embargo, mediciones con altímetro muestran que La Pelona queda algunos metros por debajo de la altura del Pico Duarte. Hasta los primeros años del presente siglo los dos picos fueron llamados La Pelona, distinguiendo entre Pelona Grande y Pelona Chica. La Pelona Grande fue bautizada como Pico Trujillo en los años 30. Tras la muerte del dictador Trujillo le dieron su nombre actual, PICO DUARTE.
La distancia recta entre las cumbres del Pico Duarte y La Pelona es de 1 ½ km. Las cimas están divididas por el Vallecito de Lilís, con una altura de 2950 msnm. Hacia el Este y hacia el Oeste hay mucha pendiente. Otras elevaciones importantes en los alrededores son el Pico del Barraco (2644 msnm) y la Loma de la Viuda (2801 msnm). Hacia el oriente está la Loma la Rusilla con 3038 msnm y el Pico Yaque (2761 msnm).
Hay cuatro valles importantes que drenan el agua del macizo del Pico Duarte: El Río Bao hacia el Norte, el Río Yaque del Norte hacia el Noreste, el Río Blanco y el Río Yaque del Sur hacia el Sur. Hacia occidente quedan los valles del Río Mijo y del Arroyo Limón que drenan hacia el Sur y los valles del Río Mao y sus afluentes que drenan hacia el Norte. Entre estos valles se levantan montañas que en muchos casos sobrepasan los 2000 msnm.
En casi todas las alturas de la Cordillera Central predominan rocas de origen volcánico, como son los tonalitos, basaltos y granitos. Estas rocas tienen una edad de aproximadamente 100 millones de años, siendo mucho más antiguas que las de los otros sistemas montañosos de la isla. Los grandes valles como el de Jarabacoa, Manabao, Constanza o el Valle de Tetero tienen lechos sedimentarios. La parte alta de la cordillera muestra indicios de haber tenido actividad glacial en el pasado.
Clima
El clima está influenciado principalmente por los vientos alisios que vienen desde el Noreste transportando eventualmente nubes de lluvia que chocan con las cordilleras provocando que descarguen sus aguas. Así, una buena parte de la lluvia se precipita en la Cordillera Septentrional y en las lomas más orientales de la Cordillera Central (Reserva Cientifica Ébano Verde), el resto sigue viaje hasta dejarse caer sobre la vertiente Norte del resto de la Cordillera Central. Sobre la vertiente Sur de la Cordillera Central llueve menos (fenómeno conocido como sombra de lluvia).